lunes, enero 22, 2007

Una memoria de rubgy

Jonny WilkinsonSidney. 83 mil espectadores copando el Telstra Stadium. Se jugaba la final de la Copa Mundial de Rugby 2003.

Últimos treinta y cinco segundos y el marcador señalaba:

Inglaterra 17 - Australia 17

El desenlace final del encuentro y en especial la narración explosiva son de esos recuerdos "ojos-bien-redondos-mandíbula-de-cerámica-boquiabierto-piel-erizada-de-mono-respiración-en-pausa-eterna-parado-sin moverme" que dejó mi paso por Gran Bretaña.

El video habla por sí solo.


1 comentario:

Peregrino dijo...

Sigo sin entender y sin gustarme el rugby, no obstante ello, la emoción que transmite ese triunfo agónico es desbordante.

No me imagino la emoción para esos jugadores.

Nos leemos.