sábado, febrero 03, 2007

En mi casa ya no hay fantasmas

Desaparecieron sin despedirse.

Espero que no haya sido porque ya puedo caminar en la oscuridad sin necesidad de silbar o porque el frío que siento en la nuca lo tomo como una broma repetida de su parte. Se fueron sintiéndose fantasmas, lo que no ocurría cuando eran parte de la casa.

Antes entendía el silencio como los pasos sospechosos de uno de ellos, a punto de dejar la estela helada sobre mi espalda. Ahora el silencio me concentra y acompaña. Probablemente nunca valoré su compañía (volteo hacia la ventana abierta detrás de mí y compruebo que no están) y ellos tampoco la mía, pero de alguna forma nos complementábamos: entonces los espacios a mi alrededor tenían alguna presencia, yo la sentía.

Ahora no es así. Ya no están y lo peor de todo es que parecen convencidos de no regresar.

A pesar de todo los extraño. Con miedo pero los extraño.

3 comentarios:

Peregrino dijo...

Jajajaaj ahora los extrañas, no es lo que decìas cuando dominaban los pasadizos de tu casa, cuando tocaban a tu puerta o obligaban a sostener internamente tus incontinencias para no ir al baño; finalmente hasta nuestros miedos se vuelven amigos.

Nos leemos.

DarKarL dijo...

Fantasmas en tu casa
o juegos de tu imaginación
crees que en realidad pasa
al no hallar una explicación

Quizás sea tu conciencia
o el natural temor a la soledad
busca refugio en la ciencia
antes de creer que es verdad

Yo no creo en apariciones
pero si llego a ver alguna
antes de pensar en alucinaciones
haré bajo mis pies una laguna

Alquimista dijo...

Muy buena rima mi estimado darkarl.

Como dices, ese temor a la soledad. No a la soledad de la oscuridad sin embargo.

A la otra.